Reconstruyendo una vida con el béisbol

El Carmen, N.L. Octubre 2017.- Llegó a la Academia LMB cargando, literalmente, todas sus pertenencias, las cuales alcanzó a sacar de su casa que fue destruida durante los terremotos del pasado mes de septiembre en Oaxaca.

Rafael Sebastián Martínez González es uno de los jóvenes que llegaron a la Academia para la Clase Rookie 2017, persiguiendo el sueño de hacer una carrera en el beisbol profesional, pero él lo hace como umpire.

Los sismos registrados en el sur del País fueron devastadores para él y su familia, todos originarios de Santo Domingo Tehuantepec en el estado de Oaxaca.

Sebastián, como es conocido entre sus compañeros del cuerpo de umpires de la Academia, aún tiene muy presente la noche del 7 de septiembre, cuando poco después de regresar a su casa, tuvo que salir corriendo y ayudar a su abuela a salir de la vivienda.

“Todo el piso se movía y recuerdo bien ver la casa que se movía de lado a lado. Mi hermano ayudó a mi papá y tuvimos que ayudar a sacar a mi abuela mientras el temblor seguía”, recordó el joven umpire de 22 años.

“La casa quedó inhabitable, ya que se inclinó para uno de sus lados. Desde entonces no han podido ingresar”, reveló el oaxaqueño.

La familia tuvo que habilitar una construcción cercana, que no tiene techo, para poder pasar la noche y dormir bajo una carpa.

“Tuvimos que hacer con los ladrillos una cocina para que mi mamá pudiera hacer de comer, además de que ella se dedica a hacer comida para vender”, comentó Sebastián, quien agrega que no fue hasta que llegó a la Academia que pudo dormir una noche completa.

“Teníamos miedo de dormir”, expresó el prospecto de umpire. “En la noche fue el temblor y teníamos miedo de que volviera a pasar en cualquier momento”.

Con la beca que recibe por estar en el proceso de desarrollo en la Academia, Sebastián ha enviado dinero a su familia para ayudar a la reconstrucción de su casa.

“Lo que me dieron de beca se lo envié a mi familia para que pudieran comprar cosas y ver que se puede hacer con la casa y volver a construir. Vi unas fotos en donde ya está una “mano de chango” (retroexcavadora) trabajando”, expresó.

En el beisbol infantil Sebastián no tuvo un camino fácil, ya que por ser zurdo le fue complicado encontrar que alguien le prestara un guante. Ya como jugador juvenil, una lesión en el brazo de lanzar lo limitó para poder jugar a los 19 años.

Impulsado por sus amigos se inició en el ampayeo de softbol en torneos locales y fue de ahí de donde creció el interés de aprender y de llegar a ser un profesional de la justicia en el beisbol.

En la Liga Rookie 2017, el entusiasta joven ya hizo su debut como umpire detrás de home, y aunque reconoce que no fue fácil, su compromiso es seguir mejorando día a día para llegar a debutar en la Liga Mexicana Beisbol.

Es en historias como la de Sebastián, que el esfuerzo de los voluntarios, médicos, rescatistas y donativos, adquieren sentido con hashtags como #FuerzaMéxico.

Con información de: academia-lmb.com

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