Una vida de 80 años para Diablos Rojos del México

Ciudad de México (diablos.com.mx) 11 de febrero.- En este 2020 se cumplen 80 años de vida de los Diablos Rojos como miembro de la Liga Mexicana de Beisbol, en las que llevan 9,415 juegos de temporada regular, de los cuales 5,271 son triunfos por 4,089 derrotas con 55 empates, sin incluir play-off ni Series Finales. Se han ganado 16 campeonatos, se tiene el récord de más años consecutivos calificando a la postemporada con 33 apariciones ininterrumpidas de de 1983 al 2015.

Una bella historia que han escrito ocho presidentes entre ellos el más exitoso y comprometido con la organización el C.P. Alfredo Harp Helú, más de 35 managers y cientos de jugadores. Unos apenas llegaron a diablitos, otros a Diablos, los menos a Más Diablos. Pero lo importante es que buenos, regulares y menos regulares, han contribuido a forjar el espíritu de lucha por alcanzar el triunfo que caracteriza a todos los que lucen el uniforme rojo. Y es que el rojo simboliza la pasión, entrega, coraje, para poder salir victorioso. El jugador que no lo entienda así, no dura mucho con los escarlatas.

Además de los jugadores, un factor muy importante para mantener la tradición guerrera en el terreno de juego, han sido los entusiastas fanáticos que desde la tribuna transmiten su insaciable sed de triunfo. Pocos equipos gozan del favor de sus seguidores como los Diablos Rojos. No paran con sus porras de aliento y nunca se dan por vencidos.

Desde luego que ese fervor cala hondo en el accionar de los jugadores, los obliga a prodigarse al máximo para complacer a su fanaticada, ¡ahora imagínese la presión para el manager! El timonel Rojo requiere temple, carácter fuerte para que no le tiemble la mano en la fracción de segundo que tiene para ordenar una jugada crucial. Es el sello de la casa desde los tiempos de Ernesto Carmona, más la contribución personal de grandes estrategas que han desfilado por el cajón de coach de la tercera base como el inolvidable Benjamín «Cananea» Reyes, Lázaro Salazar, Tomás Herrera, José Guerrero, Wilfredo Calviño, Winston Llenas, Guillermo Garibay, Marco Antonio Vázquez, Tim Johnson, a los que se suma el último bi.-campeón, Bernardo Tatis, Roberto Kelly, Daniel Fernández, Miguel Ojeda, José Luis «el borrego» Sandoval y Víctor Bojórquez entre otras grandes figuras.

Entre tantos estrellas de la rica historia del equipo capitalino, resulta imposible señalar a los mejores, por eso en este 80 aniversario queremos rendir tributo a los más destacados jugadores escarlatas, ya sea por el mayor número de temporadas jugadas con el equipo rojo, sin dejar de reconocer que algunos contribuyeron al prestigio actual de la organización, jugando una o dos temporadas.

¿QUIÉN BAUTIZÓ A LOS ROJOS COMO DIABLOS?

Casi desde la primera temporada del club escarlata sonaba en los medios de comunicación y en las tribunas el mote de los «Diablos Rojos», pero con su peculiar estilo, el inolvidable Basilio «Brujo» Rosell, muchas veces en las amenas charlas en la cafetería del parque del Seguro Social, y el inmortal de Salón de la Fama, Tomás Morales, en su libro La Historia de Dos Fenómenos del Beisbol, platicó como hizo popular este nombre de batalla e hizo el siguiente relato: «Fue un partido inolvidable de la Temporada de 1942 cuando los queridos Rojos del México fueron llamados Diablos por vez primera y fue el Brujo Rosell quien los bautizó».

Un partido en el parque Delta que el Monterrey con Lázaro Salazar de    manager ganaban por 13-7 al llegar a la novena entrada. El Delta estaba abarrotado de aficionados y por esos días los jugadores americanos Theolic Smith y Quincy Trouppe, estaban entusiasmando a la fanaticada.

Y en el cierre del noveno episodio los Rojos entraron aún más en el corazón de los aficionados que los habían recibido con los brazos abiertos desde su nacimiento en 1940.

En ese partidazo que perdían 13-7, los Rojos anotaron 7 carreras en su última oportunidad para terminar ganando 14-13 el dramático partido.

Daniel Ríos, el gran estrella del Monterrey, estaba en la lomita y sobre él los Rojos iniciaron el rally del cierre del noveno. Llenaron la casa con pasaportes a Trouppe, Theolic Smith y Primitivo Calles. Indian Torres, pitcher derecho cubano experto en los lanzamientos de nudillos, relevó a Ríos y dio base a Chicalón Méndez para que entrara la primera carrera. Lefty Ramírez dio hit al central para empujar dos carreras y el juego se puso 13-10 y el mismo Salazar, valiente además de talentoso, tomó  el   toro   por    los cuernos al entrar al relevo.

Leroy Matlock lo recibió con hit que produjo la carrera 11 y tras base a Domingo Santana vino sencillo del cubano Lolo Correa que trajo las dos carreras del empate a 13 ante la locura de la fanaticada escarlata. Un hit de Silvio García por tercera base llenó la casa y la noche ya caía sobre la gran capital cuando Theolic Smith dio un hit al central que empujó la carrera del triunfo.

El juego fue tan emocionante que, en pleno pandemónium, el Brujo comentó: «Estos Rojos pelean como diablos».

Dijo Rosell al recordar: «A Romo Chávez (el gran pitcher mexicano) le gustó lo de diablos y comenzamos a llamar Diablos Rojos al equipo escarlata. Al poco rato les gustó a los fanáticos y a los cronistas».

Así nacieron en juego memorable, los Diablos. Los Diablos Rojos del México.

No se puede hablar del beisbol mexicano si resaltar al equipo más ganador y con más campeonatos en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol, el equipo que más jugadores a exportado al mejor beisbol del mundo, la novena que más inmortales tiene en el Salón de la Fama.

Ser Diablo Rojo es más que ponerse un uniforme o chamarra escarlata, es un compromiso, estilo de vida y sobre todo un orgullo y enorme responsabilidad ser parte de la mejor organización del beisbol mexicano, muchas felicidades a todos los jugadores, coaches, managers, directivos, personal y aficionados que ha hecho grande a este equipo en apenas sus primeros 80 años.

(Visited 10 times, 1 visits today)

Comentarios

Comentarios

No te pierdas: